¿Cuál es tu nombre y a qué te dedicas?
Me llamo Clara Muñoz, y estoy estudiando el último curso del grado de Filosofía en la Universidad de Zaragoza.
¿Nos puedes contar un poco tu trayectoria laboral/militante?
Estudié la ESO y el bachillerato científico en el instituto Miguel Catalán. En él, formé parte de la asamblea feminista que tenían, por entonces muy potente, con una de las compañeras más activas en Mujeres Libres actualmente. Después, mientras la gente se iba graduando, fui yo la que la que dirigió y organizó las actividades de la asamblea feminista, haciendo seminarios con otras asambleas, o saliendo a las manifestaciones, hasta que terminé el instituto. Asimismo, estuve en el 2021 en la asamblea del 8M, organizando la manifestación de la mañana estudiantil y me enseñó mucho sobre el activismo feminista, como el hecho de ir haciendo pequeños trabajos. Finalmente, formé parte de los ayudantes de Igualdad de mi Instituto, con lo que teníamos más financiación, y aunque la situación no era la ideal, por qué no había tanta libertad para hacer lo que se pensara, pudimos llegar a mucha más gente joven del instituto con la que poder explicar y debatir por qué ciertas generaciones eran tan reacias mientras otras lo apoyaban totalmente, a definirse a sí mismas como “feministas”.
¿Cómo te formaste y cómo llegaste a estar aquí?
Aunque ya lo he explicado con anterioridad, durante mi etapa en el instituto, me formé gracias a charlas que me dieron desde primero de la eso hablando de feminismo, y algunas profesoras que nos lo explicaron, mientras yo leía libros por mi cuenta que me interesaban. Ese fue uno de los grandes motivos por los cuales la filosofía me motivaba tanto. También, empecé a seguir a muchas activistas feministas que compartían mis mismos valores y admiraba, que me animó con 15 a formar parte del activismo de forma más activa, donde también recibí formación. Más tarde, tras lo del Black Live Matters en 2020, me ayudó a tomar conciencia de mis propios privilegios y empecé a leer a pensadoras no blancas que me dieron una perspectiva mucho más interseccional del feminismo, o imbricacional, gracias a lo cual he seguido pensando e investigando.
La forma de llegar aquí fue que, a mediados de primero de carrera, buscaba seguir con el activismo feminista porque no quería abandonarlo por estar en la universidad, y gracias a mi amiga Cristina, me presentó Mujeres Libres, con las cuales vi que podía hacer actividades muy chulas, y me sentía muy libre para que hablásemos, debatiésemos, y aquí sigo desde entonces.
¿Qué haces actualmente en tu posición/organización?
Ahora mismo, soy una más dentro de Mujeres Libres, y quedamos cada semana o dos para organizar actividades feministas en el espacio universitario, ayudando a que las personas de nuestra edad puedan conocernos, realizar talleres divertidos mientras aprenden, y así tomar conciencia de problemas tan importantes que el feminismo trata, mientras estamos en un espacio seguro con otras compañeras.
¿Cuál es la mayor dificultad a la que te enfrentas?
Creo que la mayor dificultad es la gran resistencia que hay en nuestra generación, especialmente por ciertos colectivos de personas al feminismo, y a lo que identifican con esa palabra, como si fuese un pensamiento cerrado y totalitario en el que no hubiese distintas opiniones, muchísimas personas que pueden ser o no feministas, aunque hablen de él, y un movimiento social muy amplio. Es muy difícil luchar por un mundo más emancipador, y libre mientras hay muchas personas que aún sufren las mismas opresiones que tú, ya no es que colaboren, sino que encima consideran que lo que hacemos no está bien.
¿Cómo te gustaría ver tu organización/región/comunidad dentro de X años?
Me encantaría saber que hemos podido conectar con otras personas con intereses o con ganas de hacer más por el activismo feministas y que les hemos ayudado a estar un poco más acompañadas y menos solas en este mundo, a veces puede ser duro, como saber que al menos hemos podido abrir los ojos un poco a alguien a través de las actividades o manifestaciones. También me gustaría saber que mi comunidad es un sitio mucho más libre, en el que el pensamiento basado en el odio y en las “fakes news” no se haya seguido extendiendo tanto como ahora. Resulta preocupante a veces pensar que tanta gente joven apoya a la ultraderecha sin saber las consecuencias políticas ni morales de tanto seguir esos ideales como votarlos.



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