Pau Pons, maestro y miembro del Secretariat Nacional d’STEPV-Intersindical Valenciana.
Durante estas semanas de huelga, la sociedad valenciana ha sacado del cajón de los recuerdos la famosa huelga educativa del 88. El profesorado que la vivió nos ha recordado la repercusión que tuvo, las dificultades que pasaron y, sobre todo, nos ha animado a las docentes de hoy a no dejar de luchar por, al menos, dos motivos: por dignidad y porque tenemos razón. Cuando «solo» llevábamos dos semanas de huelga, nos enviaron su aliento y ya calificaron esta huelga indefinida textualmente como «mejor que la del 88». Todo nuestro agradecimiento a aquellas compañeras y compañeros que nos han inspirado con sus mensajes de apoyo y fuerza a través de diferentes canales: vídeos, audios, entrevistas, mesas redondas… Nunca olvidaremos que estuvisteis a nuestro lado desde el primer día.
Efectivamente, ha sido una huelga indefinida histórica de la enseñanza pública no universitaria. Un mes de huelga indefinida. Se dice pronto, pero hay que destacarlo: un mes de huelga indefinida histórica.
Hablo en pasado y digo que «ha sido» porque ahora mismo está suspendida temporalmente, pero la movilización sigue vigente en el presente y, sobre todo, en el futuro muy próximo. A nadie se le escapa ya que hemos hecho una breve parada para volver a los centros educativos, explicar lo que hemos hecho y lo que haremos, evaluar a nuestro alumnado como es debido y no como pretendía la Conselleria con sus instrucciones indignas, cerrar el curso con la cabeza bien alta junto al alumnado y las familias… Pero es un punto y seguido. Solo hemos pulsado el botón de «pausa» y en cualquier momento podremos pulsar el botón de «play».
Sí, volveremos a darle al play porque esta Conselleria (este Consell) está lejos de mostrarse al lado del alumnado, de las familias y del profesorado. Así se ha demostrado en las movilizaciones históricas, no solo de docentes, sino de toda la comunidad educativa que ha salido a las calles llenando pueblos y ciudades de color verde. La Plataforma en Defensa de la Enseñanza Pública apoya la huelga y las futuras acciones que llevemos a cabo, y eso significa que toda la comunidad educativa está más unida que nunca por una escuela pública, de calidad y en valenciano.
Del mismo modo que la movilización se suspende temporalmente, la consellera Ortí suspende en su tarea como máxima responsable del sistema educativo valenciano. Pero la sociedad está con nosotros, ya hemos ganado. La gente ha entendido nuestra lucha y está a nuestro lado, a diferencia de Pérez Llorca, Ortí y McEvoy, que han intentado enfrentarnos con las familias, nos han acusado de cogernos bajas en invierno, de abandonar al alumnado en los patios, han puesto en duda el resultado de las consultas, han mostrado mala fe negociadora en la firma del acuerdo retributivo… Sí, han cerrado (literalmente) las puertas de la conselleria al profesorado que nos concentrábamos en la avenida de Campanar para exigir negociación de verdad y propuestas dignas para mejorar la educación pública valenciana. Y mientras nos cerraban las puertas, fuera vigilaban las fuerzas del orden, como si el personal docente fuéramos personal peligroso. Un fuerte abrazo a la compañera jubilada que sufrió una agresión intolerable y desproporcionada por parte de un agente de policía por el simple hecho de manifestarse pacíficamente.
No hace falta decir que ha sido un mes duro. Un mes que pasa factura emocional, anímica, familiar, económica… La Conselleria ha jugado al desgaste y a dilatar la negociación en el tiempo. Lleva todo el curso actuando de esa manera. Pero el profesorado en huelga hemos salido a la calle cada día. Nos querían cansadas y derrotadas, pero ante cada negociación decepcionante respondíamos con fuerza y energía en la calle y siempre con el impagable acompañamiento de la Manifa’s Band, docentes en huelga llenando de música y color cada manifestación, cada concentración, cada columna…
Ahora volvemos a las escuelas, a los institutos, a los conservatorios, a las escuelas oficiales de idiomas, a los centros de educación de personas adultas, a todos los centros educativos. Y lo hacemos por un motivo principalmente (a pesar del discurso incendiario del gobierno valenciano), y es que nuestro alumnado es nuestra prioridad.
Nos detenemos, pero por poco tiempo. ¡Seguimos y seguiremos, volveremos con más fuerza y ganaremos!



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