En la provincia de Castellón no ha habido, tradicionalmente, ninguna estructura territorial que apoyara en las Casas de Juventud. Cuando hablamos de Casas de Juventud nos referimos tanto a las de gestión municipal (por un funcionario o una empresa subcontratada, para entendernos) como a las de gestión asociativa, que estarían gestionadas directamente por una entidad sin ánimo de lucro que da voz en la gestión y dirección a las personas jóvenes. Las fórmulas para esta última forma de gestión son o bien el convenio municipal (si hay sintonía en el municipio), o bien la gestión autónoma por la propia asociación, que ofrece el servicio sin acuerdo municipal aunque puede contar con subvenciones públicas y otras vías de ingresos.
La Casa de Juventud de referencia en la provincia ha sido el Casal Jove de Benicàssim. En el período 1990-2010 tuvo un reconocimiento a su labor hecha en toda la provincia. Si preguntas a cualquier veterano técnico del ramo te dirá qué su fórmula de trabajo generó asociacionismo juvenil y actividades enfocadas no al culturalismo, sino a la participación comunitaria. Y lo más sorprendente es que esta Casa de Joventut era totalmente de gestión municipal, con funcionariado que trabajaba por las tardes, y los fines de semana, y que generaba grupos estables y figuras asociativas de forma periódica.
Del 2011 a la actualidad no existe ninguna Casa de Juventud que tenga el carácter de referente provincial. No existe ninguna estructura territorial que apoye, con éxito, un proyecto compartido, ni existe un sistema claro que funcione para fomentar el asociacionismo de las personas jóvenes tanto a asociaciones juveniles como a entidades adultas en las que los y las jóvenes se implican.
Un equipo de militantes y voluntarias comprometidas con el proyecto, entre las que tengo el orgullo de encontrarme, constituyó en 2011 la Associación de Casas de Juventud de Castelló. Esta asociación tiene la misión de mantener presente en el territorio, con mucho esfuerzo y pocos recursos públicos, la tradición asociativa y comunitaria de las Casas de Juventud.
La caída de las últimas 4 Casas de Juventud de gestión asociativa en la ciudad de Castelló de la Plana, conveniadas con el ayuntamiento, provocó una gran reflexión interna en la Asociación, sobre cuál era la fórmula en la que debía trabajar el modelo de Casas de Juventud en el futuro.
Se diseñó un proyecto fácil de ejecutar, y con una metodología replicable en cualquier Casa de Juventud municipal o asociativa, con la intención de contar, al menos, con una experiencia viva donde cualquier interesado/a pudiera visitar y conocer cómo se trabaja en una Casa de Juventud que tiene como misión principal generar comunidad, educar en la participación y asociacionismo juvenil en la forma que sea.
Así entre 2019 y 2025 nace y madura la Casa de Juventud El Refugi, un proyecto que pretende servir de faro a otros municipios de la provincia que quieran reflotar o reenfocar su Casa de Juventud municipal, ya que asociativas no queda ninguna. Incluso una asociación adulta podría acercarse a crear la sección juvenil y copiar metodología.
Hoy, 2 de octubre de 2025 estamos de enhorabuena. La entidad ha sido reconocido con la acreditación «Explorer» del programa EntreCompEurope cofinanciado por el programa COSME de la Unión Europea. Dicha acreditación reconoce las prácticas de la organización que desarrollan competencias emprendedoras. Se trata de aprender en cualquier contexto mediante la educación o el trabajo juvenil, en la comunidad o en el empleo, como un activista que emplean o como un emprendedor.
Esto confirma que las Casas de Juventud, además de generar personas comprometidas y sensibles con los derechos humanos, construyen personas con iniciativa y con la capacidad de llevar a cabo sus ideas de transformación.




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