Dejad que intente dar mi opinión en esta gran revista digital: la única revolución real es la neolítica, después hemos cambiado poco. En aquel momento abandonaron el nomadismo, domesticaron animales y plantas, aparecieron los excedentes y con ellos la lucha por el poder –para controlar los excedentes– y nació la religión para crear una superestructura que legitimara el poder a partir del anuncio del miedo. Todas las otras revoluciones lo único que han hecho es perfeccionar el invento de aquella gente y solo son eslóganes o argumentos inventados para sacar algún beneficio.
De revoluciones, ha habido muchas; ahora bien, que signifiquen un cambio en positivo para la mayoría del pueblo, muy pocas. Se inventó la revolución industrial y pusieron a trabajar los niños y niñas desde los cinco años día y noche. Incluso les hacían hacer los trabajos más arriesgados donde morían aplastados por las máquinas, no es ninguna exageración.
Ahora, con la revolución de la IA, despiden a todo el mundo con una fiebre enloquecida de los mercados que pretenden tener consumidores sin sueldos. La cuadratura del círculo. El resultado es mucha riqueza por unos pocos y muchos parados y todavía más pobres. Con la revolución de la IA, ya no habrá ni escuelas y todo el mundo volverá a ser analfabeto.
Si no paramos este desmadre tendremos que volver a vivir en las cuevas o quizás no nos quedará otro remedio que volver a subir a los árboles.

