Inteligencia para concebir, coraje para querer, poder para forzar

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Revista laica para la reflexión y la agitación política republicana

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10 minutos con Rosella Espinos Cardona

9/02/2026

Miércoles
18:30 h
Manises
39.50015011437928, -0.4785648351565151

Estamos con Rosella Espinos Cardona, periodista, docente, defensora de la lengua como identidad de pueblo y apasionada de la lectura y la creación cultural.

Comenzamos con la primera pregunta, en la que nos cuentas tu trayectoria asociativa y vital. En este caso, cabe decir que Rosella y yo coincidimos en Quart de Poblet, yo como animadora del Centro Juvenil del barrio y ella como líder juvenil matriculada en el IES Riu Túria del municipio.

Yo siempre había sido muy activa en el asociacionismo; de hecho, había creado un club de lectura en primero de la ESO en el instituto. Desde siempre todo esto me interesaba, sobre todo el ámbito cultural, ya que siempre me ha interesado mucho escribir y leer. Conocerte como animadora del centro juvenil marcó un antes y un después. Viniste al instituto a proponernos crear una asociación de alumnos dentro del instituto, explicaste la importancia de hacer la asociación para reclamar nuestros derechos como alumnado y estar vinculadas al barrio dentro del centro juvenil Barranquet de Quart de Poblet. Así que conformamos AART, la Asociación de Alumnos del Riu Túria, y hacíamos las reuniones en Barranquet.

A partir de ahí, en Barranquet, es cuando empecé a descubrir todo lo que significa el trabajo colectivo, pensar en todo lo que no sea individualismo, lo que sea ayudar, lo que sea escuchar al resto, que no solo tus ideas son las válidas. Tal vez, un poco salir de esa inocencia o infancia en la que tú eras el centro y el protagonista de todo y de repente dices, no, perdona, la gente tiene buenas ideas y si nos escuchamos entre todos y todas podemos llegar a hacer cosas súper bonitas. Y a partir de ahí, aunque me cambié de instituto en Bachillerato, continué vinculada a Barranquet hasta mi entrada en la Universidad, donde todo era un poco más complicado de compaginar.

Estudiaste Periodismo y trabajaste en medios nacionales, ¿qué es lo mejor que te llevas de aquella etapa?

Mientras estudié periodismo no tenía tiempo para prácticamente nada más en la vida porque desde primero de carrera busqué prácticas, pensé que era muy importante y desde el tercer día de carrera envié un correo a Radio Manises. Cuando no tenía clase estaba allí, veranos y todo el tiempo posible. En cuarto de carrera hice prácticas de la Universidad de Valencia, yo he estudiado en la pública y me gustaría remarcarlo, la importancia de defender la educación pública de calidad. Retomando, en ese momento me dicen que hay unas pruebas para Televisión Española para prácticas, envié el currículum, hice las pruebas y me cogieron. Me pusieron en televisión y me gustó. Había hecho prácticas en otros medios de comunicación como À Punt, como 8 Mediterrània y aquí, en Televisión Española, como ya había terminado la carrera, era un poco más profesional y sentí que eso era lo mío. Hice el máster de televisión en Madrid un año y, al acabar el máster, con la pandemia de por medio, mi jefa de prácticas me llama para decirme que había un contrato de dos años para mí. Y allí estuve dos años, cerca de tres.

Lo que quería remarcar es que he estado trabajando en Televisión Española durante casi tres años por mi propio pie, no por ser o conocer a nadie. Me ha costado mucho aceptar que no ha sido solo cuestión de suerte, sino que me lo he trabajado mucho, me he esforzado y he trabajado mucho.

Respondiendo a tu pregunta, lo que más me llevo de esa etapa es el trabajo en equipo. Me encantaba. De hecho, a veces echo de menos a los compañeros y las compañeras y a mis jefas. Ir con una cámara, un técnico, un conductor, tener a tu jefa dándote indicaciones y que todo salga bien, en esa situación necesitas a todos, tú no puedes funcionar sola. Es un trabajo en equipo brutal, de escucharse, de ir a una, y a mí eso es lo que más me gustaba.

La otra cosa que me gustaba mucho eran las noticias con un contenido social y cultural. Social cuando me sentía realizada entrevistando a gente que realmente necesitaba un altavoz y después haciendo noticias culturales de museos, libros… Eso me encantaba.

¿Qué papel piensas que tienen los medios en la sociedad?

Pienso que los medios de comunicación son muy importantes en la sociedad porque al final, como decía antes, posibilitan dar voz a gente y a situaciones que lo necesitan y a otras situaciones que tal vez no lo necesitan tanto como una necesidad imperiosa de tener un altavoz en la sociedad, pero que sí que se tienen que contar desde una perspectiva investigada, contrastada con fuentes que sean oficiales, y todo eso lo tienen que hacer periodistas.

Hay que decir que tenemos un inmenso intrusismo laboral, especialmente en las redes sociales. Ahora estoy haciendo el doctorado en la Universidad de Valencia y lo que estamos investigando es cómo los medios de comunicación, y en especial la televisión tradicional, están un poco en decadencia y el surgimiento de las plataformas de streaming. El nuevo paradigma es sentarse en casa y ver lo que tú quieras, cuando quieras y como quieras. Los medios de comunicación tienen que estar al orden del día con las redes sociales; ahora el consumidor de medios quiere todo cuando quiere, donde quiere y como quiere, y prácticamente le da igual la información. Por eso somos los periodistas los que tenemos que ayudar a la ciudadanía y enseñar que no nos puede dar igual la información, que hay que contrastarlo todo y tener pensamiento crítico.

¿Cómo piensas que la ciudadanía y en especial la juventud puede contrarrestar la desinformación que sufrimos?

La sociedad no puede ser una ciudadanía “blanca”, a la que le dé igual si es verdad o mentira lo que escucha y ve si coincide con lo que piensa. No podemos ser una ciudadanía cómoda, los ciudadanos tenemos un papel. Eso me lo ha enseñado el asociacionismo, moverme ante las injusticias, ir a las primeras manifestaciones contra los recortes en educación que hacíamos cuando éramos jóvenes, el papel que jugábamos como jóvenes, que no estábamos apartados, que sí queríamos formar parte de una ciudadanía activa. Eso es lo que deberíamos ser, lo que también se debería enseñar desde las escuelas y los institutos, lo que a mí me enseñaron en Barranquet y que acabas llevando contigo a lo largo de la vida. Los periodistas tienen su papel y la ciudadanía también, tiene que ser recíproco el interés por la información veraz.

Vivimos momentos de desafección ciudadana, emergencia climática, genocidio en Gaza, rearme, desinformación como hemos dicho antes. ¿Cómo crees que ayuda a generar esperanza y confianza en la comunidad unirse y crear redes cercanas? Ahora formas parte de la asociación vecinal de tu barrio, ¿qué te animó a participar?

Ahora estoy con mi pareja instalada en el barrio de Sant Francesc de Manises. Él es de aquí y yo llevaba tiempo en el barrio y me propuso entrar en la asociación vecinal. No lo dudé, porque tengo clara la importancia de asociarse para hacer reivindicaciones y para hacer barrio, obviamente podían contar conmigo.

Siempre he intentado ser activa, en especial en temas relacionados con la lengua, con el valenciano, y convencida de que es esencial juntarse con otros, y más en un barrio como este. El barrio de Sant Francesc es un barrio de trayectoria obrera, que ha ido haciéndose un lugar en la ciudad de Manises poco a poco, reivindicando sus derechos y sus necesidades como han podido. Está en una localización física más alejada del centro y también ideológicamente más comprometida, han tenido que crearse un espacio en la ciudad. Me parece muy importante ayudar en lo que se pueda y escuchar a los vecinos de mi barrio.

Has dado un cambio y estás centrada ahora en el mundo educativo, ¿qué piensas del papel de los docentes en la etapa de la adolescencia?

Primero de todo decir que de profesora no tengo tanta experiencia, hablo de lo que he visto en las aulas en estos dos últimos años y aviso que voy a generalizar. Hablando del papel de los docentes y las docentes, ya sabemos que es importante, que es esencial, pero lo que ahora más que nunca hay que añadir como adjetivo, desde mi perspectiva, es difícil. Es difícil porque encontramos una adolescencia que contrasta mucho con la etapa que yo viví cuando era adolescente. Éramos una adolescencia mucho más combativa, con interés, en líneas generales especialmente en las escuelas públicas. Ahora encontramos una adolescencia donde parece que la extrema derecha es una moda.

Por eso pienso que el papel de los docentes es muy complicado, porque hay que centrar la mente de los adolescentes y luchar contra esa desinformación y contra la indiferencia hacia muchos temas. Son adolescentes que quieren reivindicarse, encontrar el espacio y usan redes sociales, sin tener herramientas claras para contrastar, ni la madurez necesaria en muchos casos. Los docentes tienen que intentar guiar, conducir y explicar las herramientas adecuadas para salir adelante con espíritu crítico.

Después también está el tema de los teléfonos móviles en las aulas, es desesperante. Antes en el instituto los alumnos buscábamos estar con otros, pero hoy en día los alumnos con el teléfono móvil no necesitan a nadie más. Son ellos y el teléfono móvil, y ya está, no les hace falta hablar con el de al lado. Hay medidas para dejar los teléfonos móviles fuera de clase y están prohibidos en el instituto, pero al final todo el mundo hace lo que le da la gana. Incluso una parte de docentes está intentando integrarlos en la cotidianidad educativa, con actividades específicas y permisos de casa, porque muchos ya no sabemos qué hacer.

Así mismo, quiero volver a remarcar que hay alumnos maravillosos y alumnas maravillosas (sonríe).

Muchas veces hablamos de la importancia de la adolescencia en nuestra vida. Para terminar, ¿qué recuerdos tienes tú de esa etapa?

Pienso que en la adolescencia es importante que te cojan y te digan, céntrate, ve hacia donde quieras, pero con estas herramientas, haciéndolo bien. Es superimportante tener ese acompañamiento, es el que yo he tenido. Además, hay una parte personal, yo siempre he tenido una actitud de querer participar, predispuesta, y eso pienso que es fundamental. Para mí la adolescencia fue una etapa que ha venido conmigo, y al igual que a mis amigos y amigas pasar por este tipo de proyecto les ha marcado muchísimo.

Además, en mi caso, el paso del periodismo a la docencia creo que en parte vino marcado por la necesidad de intentar participar de la vida de los adolescentes, y estoy convencida de que eso viene de Barranquet, del papel que yo creo que tienen los docentes de acompañar y guiar en esta etapa tan importante.

Gracias, Rosella.

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